Un nuevo mural adorna la calles de Coronel. Ubicado en calle Carlos Pratt con Cruz Mora, llama a las mujeres a la desobediencia doméstica. El trabajo fue realizado por miembros del Centro Cultural Coronel Sur, quienes pintaron con la artista argentina Aylen Possemay que visitó la región gracias a una itinerancia artística.

La visita se realizó en el marco del proyecto Ancestras del Futuro, de Activa tu presente con memoria, que consideró el paso de la artista trasandina por cinco territorios en los que trabajó con organizaciones ciudadanas y de mujeres, retratando conflictos y problemáticas que estas enfrentan cotidianamente en sus espacios.

En cada uno de los territorios se realizaron distintas experiencias de relación aparte del mural. En el caso de Coronel, se realizó una jornada de reflexión en torno a los feminismos en el Centro Cultural Coronel Sur, en el que participaron mujeres pertenecientes al Centro Cultural, además de gestoras y actoras del feminismo en Coronel y la región. Las participantes compartieron un almuerzo preparado en conjunto, además de un paseo por los alrededores del centro cultural, en el que pudieron apreciar las problemáticas que aquejan a la comuna. En esta instancia se discutió la mejor forma de abordar el mural y lo que sería representado en él, en tanto a la situación de las mujeres en Coronel.

Al día siguiente, 21 de febrero, el trabajo fue en terreno, trabajando en el blanqueo del muro y la pintura, sobre la cual Aylen Possemay plasmó dos estenciles de mujeres, luchadoras sociales del gran Concepción. Se trata de Mary Baez, histórica luchadora por los derechos de las mujeres en la región, quien es retratada pateando un balde de limpieza en una posición de rebelión contra el patriarcado y Rosa Silva, activista y presidenta de la Junta de Vecinos 8-R de Boca Sur, quien aparece amasando pan.

“Para Activa tu presente con memoria, haber sumado al Centro Cultural Coronel Sur significó llegar a un territorio (Coronel) donde todavía no ha penetrado el feminismo y la reflexión crítica que este hace, la cual toca también un cuestionamiento profundo a las masculinidades”, explica Alejandra Villarroel, gestora tras la visita del Aylén. “En ese sentido y entendiendo que el principal propósito de Ancestras del futuro es establecer puentes de encuentro y cooperación entre artistas latinoamericanas y comunidades regionales, también facilita una inmensa oportunidad de hacer escuela.  Y a la orilla del tren, que resulta muy significativo, porque es un espacio en el que diariamente transitan personas hacia otros lugares, precisamente a trabajar, tanto mujeres como varones. Entonces, estar en ese margen implica la posibilidad de estimular una reflexión en tránsito, algo bien inaudito que puede ser muy especial en ese sentido”.

La gestora destaca además la importancia de la itinerancia en Coronel, en tanto fue la única residencia artística que realizó la artista argentina en su visita a Chile. “Fue el único espacio en el que residió creativamente Aylen, el cual le permitió conocer las realidades locales y relacionarse con diversas actoras sociales. Fue un placer estar ahí, fue un gusto también la autogestión y todo lo que implicó movernos para allá tranquilas, en un espacio que nos acogió con dedicación, que tenía resuelto el tema de materiales, algo muy importante, y que nos colaboró en todo momento”.

Eso que llaman amor, es trabajo no pagado

En torno a esta frase se articula el trabajo que fue realizado en Coronel. La frase es originalmente de Silvia Federici, quien desarrolla esta idea en profundidad. “En la familia se dice amor, dicen que por amor se limpia y se cocina, que todo se hace por amor. Confunden amor con un servicio personal. El amor es un sistema que obligaba a muchas mujeres que no tenían posibilidades de sobrevivencia y el matrimonio era como tomar un empleo” explica la autora italiana en esta entrevista realizada por Gladys Tzul Tzu “Por mucho años, hasta la generación de mi madre, ocurría que si no te casabas ¿Qué harías? Pobrecilla, porque estás sola, muchas veces estabas en la casa de tu hermana que si estaba casada y ella ayudaba, porque es muy difícil tener un empleo y si se tenía un empleo no podías tener una vida social. Esas mujeres que no se casaban eran consideradas como desdichadas, por eso muchas mujeres compiten entre ellas por un hombre bello y con un buen salario.” 


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